– El Cermi quiere que la tecnología sea «aliada de la inclusión»

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/MetaDiversoNuevasTecnologias

MADRID, 01 (SERVIMEDIA)

Las grandes compañías tecnológicas, como Google, Amazon y Apple, por ejemplo, deben desarrollar nuevos productos teniendo en cuenta su accesibilidad para las personas con discapacidad con el fin de que la brecha digital no afecte a este sector de la población.

Por ello, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) se ha puesto en contacto con varias de esas compañías, especialmente después de que durante la pandemia de la covid-19 se evidenciara que algunas personas con discapacidad se quedaban al margen de nuevos desarrollos tecnológicos.

Jesús García Lorente, miembro del Grupo de Transformación Digital del Cermi, hizo esa consideración durante un encuentro celebrado en la agencia de noticias Servimedia sobre el plan ‘MetaDiverso, Cermi Discapacidad’, un proyecto de dimensión inclusiva que quiere tener la tecnología como aliada para construir políticas públicas a partir de datos que muestran el impacto social relevante en la vida de las personas con discapacidad.

El proyecto ‘Metadiverso’, apoyado por los fondos europeos merced a la ayuda pública obtenida del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 para modernizar las entidades del Tercer Sector, tiene como objetivo presentar la tecnología como el hilo conductor que une procesos y personas para lograr un mayor impacto social en las personas con discapacidad, sus familias y sus entidades representativas.

García Lorente comentó que el Cermi trabaja en una «dimensión puramente operativa» para «testar» qué nuevos diseños tecnológicos son accesibles a personas con discapacidad, así como en un nuevo escenario de «incidencia política» en el que las «nuevas tecnológicas» ocupan el espacio tradicional de los gobiernos en otras materias.

«Tenemos que hacer ese ejercicio de acercarnos a Google, a Amazon, a Apple y a todas las grandes tecnológicas para que tengan en cuenta el factor de discapacidad en su desarrollo. Yo creo que en pandemia se vio perfectamente cuando se lanzaron desarrollos deprisa y corriendo para hacer videoconferencias. Muchas de las necesidades de personas con discapacidad no estaban tenidas en cuenta, ni personas con ceguera ni personas con sordera. Después se fueron incorporando factores de accesibilidad», recordó.

«APAGÓN DIGITAL»

García Lorente subrayó que «determinadas personas con discapacidad» sufrieron un «apagón digital» en los momentos más duros de la crisis de la covid, con lo que el Cermi se ha ido acercando a algunos gigantes tecnológicos pese al «vértigo» que supone que, por ejemplo, Apple duplique el PIB de España.

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No obstante, García Lorente, que también es el director general de Autismo España, comentó que esta entidad ha contribuido a que Samsung haya desarrollado una tecnología para la selección de ruidos y de estimulación auditiva que facilita la inclusión de las personas con autismo, las cuales pueden tener hipersensibilidad a altos picos de sonido.

«De hecho, esta iniciativa viene de España y se está exportando al mundo. Tenemos una oportunidad de oro de empezar a trabajar y no desaprovechar la ocasión. Estamos casi todas las entidades de la discapacidad metidas en un programa de transformación digital. Los nuevos paquetes que vengan tienen que destinarse no solo a la transformación de nuestras entidades, sino de la intervención con nuevas tecnologías», recalcó.

CASO DE ÉXITO

Por otro lado, la directora ejecutiva del Cermi, Pilar Villarino, también participó en el diálogo y comentó que «la tecnología debe ser siempre una aliada de la inclusión» para facilitar la autonomía personal y evitar el riesgo de que las personas con discapacidad se queden atrás de los desarrollos tecnológicos. «Es importante que las personas con discapacidad participemos en el proceso de validación o testeo de todas estas nuevas herramientas», añadió.

El encuentro sirvió, igualmente, para que Carlota Ponce de San José, ingeniera aeronáutica y paciente de neurotecnología, expusiera su caso personal tras ser operada recientemente con éxito y mejorar su calidad de vida tras contraer una cerebilitis al tener fiebres muy altas cuando tenía tres años.

«Trastornó mi sistema nervioso y a partir de ahí se generó la distonía, que es una enfermedad degenerativa. Yo empecé a los tres años solo con la pierna derecha y fue evolucionando hasta afectar a todas mis extremidades menos el brazo izquierdo», indicó.

Ponce de San José se sometió el pasado 28 de marzo a una intervención en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid que suele realizarse a personas con paraplejia, no con distonía, que reducen la movilidad por acciones involuntarias del cerebro.

La distonía genera un circuito cerebral que conviene cortar. La operación consiste en la introducción de dos microchips en el cerebro -en cada uno de los hemisferios- que permanecen conectados con una pila, la cual genera impulsos eléctricos constantes que minimizan los efectos de la enfermedad.

Por último, la directora de I+D+i de Fundación ONCE/Inserta, Almudena Alcaide, intervino en el encuentro para comentar los proyectos que realiza su departamento con un grupo de investigadores para «generar impacto real en las personas con discapacidad».