MADRID, 23 (SERVIMEDIA)

El consejero delegado del Banco Sabadell, César González-Bueno, afirmó este jueves que no ha aumentado el riesgo asociado a los préstamos para sus ‘startups’ clientes tras la quiebra de Silicon Valley Bank (SVB) y que a este segmento destina un euro de cada 500 millones prestados.

Así lo señaló González-Bueno en respuesta a los accionistas durante la Junta General celebrada este jueves en Alicante.

Explicó que en el caso de SVB han sido las ‘startups’ las que han retirado el dinero y no que esas empresas hayan tenido un riesgo.

En cuanto al Sabadell, indicó que el banco ha concedido financiación a ‘startups’ por un importe de 1.000 millones de euros en los últimos diez años pero que su saldo actual es de 325 millones, lo que equivale a un euro por cada 500 millones prestados. «Tenemos muy tasado el riesgo que queremos» en este segmento y la cuantía prestada se encuadra dentro de los umbrales que pretende el banco, según afirmó. Enfatizó que desarrollan ese negocio «con mucho cuidado y de forma muy acotada».

Por otra parte, ante las intervenciones de los sindicatos pidiendo mejoras para la plantilla, desde el banco explicaron que la alta dirección ha tenido una subida salarial inferior al resto de la plantilla y que es «lógico» que haya desbordamiento de trabajo en las oficinas pequeñas, por lo que «hay una tendencia a atender en oficinas de mayor tamaño».

El presidente de la entidad, Josep Oliu, reconoció que se han tomado medidas «costosas y difíciles» para la plantilla tras los ajustes y comentó que el banco cuenta con la confianza de los accionistas y «la confianza del mercado tiene que venir y vendrá, espero».

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La Junta dio el visto bueno a todos los puntos, entre los que se incluyen la reelección de Oliu como consejero externo, el nombramiento de Pedro Viñolas como consejero independiente, la ratificación y nombramiento de Laura González Molero también como independiente, el reparto de un dividendo complementario de dos céntimos y un programa de recompra por un máximo de 204 millones, así como cambios en la política de remuneraciones de los consejeros entre las que se elimina la cláusula de no competencia post-contractual para el presidente y una reducción de la retribución fija en efectivo del consejero delegado para incrementar la variable.